-Vamos Nerea- murmuró.
Aún pasaron unos minutos antes de que tú, la mencionada, abrieras la puerta y entraras en el automóvil. Una vez sentada respiraste hondo ante lo que venía.
-¿Estás segura de esto?- preguntó Harley.
-Si...si, estoy harta de mi padre- dijiste dándole luz verde para que arrancara.
Llevabas con Harley ya bastante tiempo y hace un par de meses tu padre se enteró de la relación, pero no fuiste tú quien se lo contó, simplemente os pilló. Te habías negado a contárselo porque sabías que haría. En cuanto se enteró te prohibió verlo de nuevo y amenazó a tu novio para que no se volviera a acercar a ti. Todo el mundo sabía que Harley no era lo que podía llamarse un ejemplo a seguir, de hecho mucha gente se sorprendió de que acabara en una relación estable contigo, pero realmente nadie lo conocía menos tú. Tú conocías cada una de sus sonrisas, cada uno de sus secretos, cada una de sus debilidades, cada rincón de su cuerpo...todo. Aún así poco caso le hicisteis, seguisteis viéndoos a escondidas, aunque alguna vez os volvió a pillar y tu padre acabó por espiar todo lo que hacías y obligarte a estar encerrada en tu cuarto sin ni siquiera salir con tu amigas, la cuales estaban realmente preocupadas. Tu padre había llegado muy lejos y estabas dispuesta a llegar aún más lejos. Decidisteis escaparos juntos.
La mano del surfero se posó sobre tu muslo intentando relajarte y lo consiguió. Aún así todo eso te superaba, ibas a dejar a toda tu familia atrás aunque fuera solo temporalmente. No sabías como tu madre reaccionaría ante aquello y no querías que se enfadara. No le habías dejado ningún aviso por miedo a que tu padre lo encontrara.
-Podemos parar, por favor- dijiste agobiada por tus pensamientos- Solo un rato, necesito un respiro.
Harley asintió. Estabais ya prácticamente fuera de la ciudad, ibais a un pequeño pueblo cerca de la ciudad, lo suficientemente cerca para que Harley pudiera volver para los entrenamientos y lo suficientemente lejos como para que tu padre no os descubriera.
-Oye si de verdad no estás segura de esto podemos volver y seguir quedando a escondidas- dijo Harley intentando que te relajaras.
-No, no, quiero hacerlo. Solo tengo que mentalizarme- dijiste volviendo a respirar hondo.
-Hey- dijo atrayendo tu atención hacía sus ojos- Te quiero.
-Yo también te quiero- dijiste antes de besarlo.
Continuasteis besándoos durante un par de minutos, cada segundo más profundo. Con asombrosa habilidad Harley te agarró de la cintura y te colocó sobre su regazo en el asiento del copiloto. Comenzó a recorrer con sus grandes manos toda tu piel bajo tu ropa. Tú comenzaste a realizar suaves movimientos con la cadera sobre su zona intentando calentar la situación. Los gemidos de tu acompañante te afirmaron que lo conseguiste. El futbolista posó sus labios ahora sobre tu cuello dejando dulces besos mientras desabrochaba tu camisa y dejaba a la vista tu sujetador. Volviste a besarle como si tu vida dependiera de ellos y su lengua exploró cada rincón de tu boca. El oxigeno comenzó a acabarse y os separasteis respirando entrecortadamente. Le observaste durante unos segundos y una lágrima comenzó a caer por tu mejilla.
-Hey...- susurró Harley limpiando aquella lágrima con sus dedos a la vez que tú cerrabas lo ojos intentando que no salieran más.
-¿Por qué las cosas no podían ser más fáciles?- dijiste cediendo a tus ganas de llorar.
-Todo mejorará, te lo prometo, haré todo lo posible para que sea así- dijo acariciando con una mano tu mejilla y con la otra la palma de tu mano.
De pronto el sonido de tu móvil inundo el silencio. Lo cogiste y comprobaste que era un mensaje de una de tus amigas, Eve. "¿Dónde estáis? Sabemos que os habéis escapado, y entendemos la razones, pero tu padre se ha enterado y os está buscando" decía.
-¿Qué pasa?
-Mi padre ya se ha dado cuenta, nos está...
Un coche a gran velocidad frenó bruscamente en la carretera, no tuvisteis que fijaros mucho para daros cuenta de quién era. Te sentaste de nuevo en el copiloto y Harley arrancó de nuevo.
-Agárrate- dijo.
Harley intentaba mantenerse a la máxima velocidad que le permitían en aquella zona, pero no era suficiente. Sobrepasó la velocidad permitida, era capaz de hacer cualquier cosa por conseguir estar contigo, pero tu padre también parecía capaz de cualquier cosa por recuperar a su hija. Comenzaste a llorar sin darte cuenta. Observaste a través de tus ojos humedecidos los músculos de Harley tensos y concentrados. También observaste confusa como frenaba el coche en un descampado al lado de la carretera.
-Ya estoy harto- dijo saliendo del coche.
-¡Harley!- gritaste en vano al entender lo que iba a hacer.
Las lágrimas prácticamente te cegaban, pero podías observar como en seguida tu padre encaró a tu novio y como volaban golpes y puñetazos sin poder hacer nada para evitarlo.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Pedido para Nerea completado. Si, admito que debía haberme ocupado de otros que venían antes, pero se me ocurrió este y pensé que quedaba muy bien con ellos. Si, un final bastante triste, pero ya le he dicho a Nerea que habrá segunda parte para arreglarlo.
Espero que os haya gustado.
¡Bye!