Narra Nathan:
El Cazador jefe se volvió loco de
repente. Salieron, él y los demás hombres, y se subieron a un coche
bastante raro.
-¿Qué hace? - dije.
-Cojerlas- dijo cargando una de su
pistolas.
No conseguimos más información aparte
de esa, arrancaron el coche y salieron pitando a una velocidad
descomunal.
Narra Eve:
No debía haberme cabreado pero soy
fácil de enfadar. Estaba claro que ya nos seguían el rastro e ir
hasta la casa no era seguro asique cambiemos de dirección. Tenían
un coche especializado para correr entre la arboleda, pequeño y
rápido, con cuchillas en su parte delantera por si tenían que
librarse de algún árbol que se le ponía por el medio. Equipado de
múltiples armas y cazadores especializados en nuestra captura. Y
ademas era bastante silencioso. Si estábamos quietas era fácil de
detectar pero en carrera era complicado por lo que nos pillo por
sorpresa por nuestro lado derecho. Tardemos varios segundos en seguir
la carrera hacia el otro lado. No seguían a varios metros por
detrás, había que despistarles.
-Intentaré detenerlos- dijo Andy.
La castaña paró y con un movimiento
brusco con el brazo hacia arriba hizo aparecer una barrera de árboles
gigantes. Tras esto siguió corriendo junto a mi. El coche de los
cazadores consiguió derribar los árboles tirándolos sobre el resto
de árboles y destrozándolos. Donde ahora corríamos los árboles
eran muy abundantes y cercanos los unos a los otros. El coche
arrasaba todo vegetal y nosotras los esquivábamos hábilmente.
Optaron ahora por dispararnos. Un montón de balas volaron por
nuestro lados. Con dificultad las esquivábamos. Una de ella me dio
en el hombro haciendo que me tapara la herida. Mi sangre era
muy oscura comparada con la de los humanos. Si perdía demasiada
tendría más hambre de lo normal y eso era bastante malo.
La oportunidad de dejarlos atrás se
nos apareció de repente. Un enorme barranco de dimensiones
descomunales se presentó ante nosotros. No teníamos que decirnos
nada, ni mirarnos si quiera, ya sabíamos las dos que era nuestra
salvación. En cuanto llegamos al borde saltemos lo más alto que
podíamos. Mi brazo herido me dificultó el salto y aterricé casi en el borde, en cambio Andy había llegado más lejos. El coche enemigo no
podía hacer eso y el conductor tuvo que derrapar para esquivar la
caída. Tras la oscura noche vi la mirada de furia del jefe. Había
perdido y eso no le gustaba. Dieron media vuelta y se fueron por
donde habían venido.
-Te han dado- dijo Andy.
-Ya- dije sin darle mucha importancia.
Observé su mirada de preocupación.
-Andy te preocupas demasiado, somos
vampiros ¿recuerdas? Esto es un rasguño para nosotras.
-Si pero como te salga demasiada sangre
tendrá más hambre de lo normal. Será mejor que volvamos a casa.
A eso no tenía ninguna pega y volvimos
a casa. Eris nos abrió la puerta. Llevaba manchada la ropa de
sangre, eso significaba que acaba de comer.
-Te has dado un buen festín- le dije
entrando en la casa con la mano aún tapando la herida.
-Ya sé que me tengo que cambiar. Acabo
de volver- dijo cerrando la puerta- deberías estar vigilando a
Marye.
-Ya pero está vino a verme. Marye se
despertó y nos vio. Nos bajemos antes de que encendiera la luz para
que pensara que eran cosas suyas. Pero, ya abajo, apareció todo el
Inazuma, que habían sido despertados por Marye al vernos. Luego
apareció el entrenador Travis. Nos llevó dentro para presentarnos a
unos tipos, que eran lo Cazadores, nos descubrieron y salimos
corriendo. No persiguieron destrozando todo a su paso y conseguimos
despistarles saltando un barranco.
-Gracias por la explicación, tan
detallada Eve- dijo Eris.
-Y le han disparado en el hombro- Andy
señaló la herida- Por eso hemos decidido volver.
-En la cocina hay un botiquín. Yo
sacrificaré mis cortas horas de sueño para vigilar a Marye, ya que
soy la única que estoy aquí. Pero primero me cambiaré de ropa-
acto seguido subió las escaleras.
-Voy a curarte eso- dijo Andy.
Fuimos hasta la cocina y me colocó una
venda alrededor del brazo tras haber me secado la herida y quitado la
bala.
-Asique hija de Aro- dijo mientras me
apretaba la venda y la agarraba con esparadrapo.
-Ajá.
Andy abrió la nevera y saco una jarra
llena de sangre.
-Y no sabes nada de tu madre- llenaba
una taza de sangre.
-Nada.
-No es por empeorar la cosa pero-
colocó la taza delante de mi- a lo mejor la mató- se sentó sobre
la silla de enfrente.
-Ya ya he pensado esa posibilidad- tomé
un sorbo de sangre- pero por lo poco que recuerde Aro amababa a mi
madre...mucho...no estoy segura de que fuera capaz de matarla.
La puerta de la entrada se oyó
cerrarse.
-Adiós Eris- grité.
-Por eso quieres que se te aparezca,
para preguntarle que paso.
-Y después arrancarle la cabeza.
-Ya se de donde te viene ese instinto
tan violento.
Yo el miré algo molesta por ese
comentario. No me gustaba que me compararan con mi padre. Pero tenía
razón por lo que no le repliqué nada.
Narra Eris:
Después de que Eve y Andy fueran perseguidas fui yo la que la vigilé el resto de la noche. Me encontraba en la copa de un árbol de tonos rojizos por el final de la etapa del otoño, por suerte, estaba lo suficientemente lejos y tapada para que no descubrieran mi pelo que destacaba. Miré al horizonte, estaba amaneciendo. Respiré profundamente por la nariz, noté la sangre de Eve junto con las demás chicas, estaba a salvo, pero debía tener hambre por la pérdida de sangre. Aparte de eso noté un aumento de neuronas por parte de la pequeña Marye, esto me pintaba mal. Si su espíritu de lobo demonio se desataba ahora nos descubrirían a todas, aparte de que aparecerían un montón de Volturis. Me bajo del árbol y me planto en la puerta del albergue del equipo japonés. Respiro mucho aire de nuevo y toco la puerta. Espero un poco y aparece un dormido Axel abriéndome la puerta. Tarda un poco en reaccionar pero enseguida me invita a pasar al interior de la casa. Me quedo de pie observando la decoración detenidamente mientras él cierra la puerta y llega a junto de mi. Se para delante mio y me mira a los ojos, tiene que bajar algo la cabeza, pues yo soy mucho más baja que él pero no me importa.
-¿Qué quieres? - me pregunta.
-Quiero ver a Marye, me he enterado de que ayer pasó algo aquí y quiero saber si está bien - dije impasible mientras lo miraba fijamente a sus ojos, tan castaños que cualquiera los confundiría por negros como el carbón si no los miran detenidamente.
-¿Y por qué te interesa tanto ella? - me pregunta con una sonrisa indescifrable.
-Por que es mi compañera - dije yo de nuevo, cortante.
- ¿Solo vienes por ella? - Vuelve a preguntar igual que antes.
-Si, aparte ¿Por quién más me podría interesar de aquí? - dije mientras me apoyaba en el posa brazos del sofá con los brazos cruzados, eso si, sin parar de mirarlo.
-Valeeee - dijo poniendo las manos en alto - ya la voy a llamar. Ven, te enseñaré donde es su cuarto - dijo subiendo las escaleras.
Lo sigo en silencio mientras lo observo. Sigo captando ese olor de Marye, pero también hay más, y huele a sudor, puaajjjj, Dios si existes mátame <.< Aguanto ese asqueroso olor cuando ya llegamos a la parte de los dormitorios. Aquí el olor es más intenso, qué pasa no se duchan o que? Bueno, Axel me dirige hacia una puerta y abre. Allí la veo en la cama, dando vueltas mientras suda. Aparto a Axel del medio y me dirijo corriendo a junto la elegida. Le pongo la mano en la frente mientras me agacho. ¡¡¡ESTÁ ARDIENDO!!! Es uno de los primeros síntomas, lo sabía; esto me olía mal, muy mal. Le grito a Axel que traiga hielo mientras incorporo a Marye y la abrazo. Escucho pasos por el pasillo, coloco delicadamente a Marye en su cama y me levanto. Miro a la puerta, allí están los chicos; observando asombrados a la pequeña Marye con pesadillas. Los echo a todos diciendo que así solo empeoran la situación y entra Axel con lo que le pedí. Rápidamente pongo el paño mojado en la frente de la sudorosa chica aunque sé que eso no va a servir de nada. Necesito un plan, y rápido; si se descontrola aquí podría herir a los chicos y si eso pasa el demonio que lleva en su interior saldrá a fuera, y eso sí que sería un verdadero caos. Cuando me aseguro que los olores de todos están en el comedor cojo el teléfono y marco el número de Eve.
-EVE, ESTÁ OCURRIENDO VEN YA - dije nerviosa al ver que mi móvil tiene poca batería. Lo recibiría?
Miro a Marye preocupada, pero tengo que prepararme para lo peor. De repente y sin previo aviso Marye se levanta y me ataca. Está sudando un montón y está teniendo pesadillas, sé que ella no es, por eso no le quiero hacer daño. Esquivo todos los ataques, pero me pilla desprevenida y me lanza contra la puerta rompiéndole y tirándome contra la pared. Joder, lo han escuchado; tengo que llevármela de aquí pero; mierda mi pierna me he debido de clavar algo de la puerta por que estoy sangrando. Me salgo de la pared (que ha quedado con un gran agujero) y entro en la habitación y rápidamente cojo a Marye en una especie de abrazo y nos tiro por la ventana quedando yo en el suelo y ella encima mía. Ahora solo me queda huir, pero parece que Marye no está muy por la labor. Forcejea conmigo y se suelta de mi agarre. Mierda, necesito ayuda; yo sola sin hacerle daño no puedo. Sigo esquivando sus ataques mientras los olores de los chicos se acercan. Las uñas de Marye se alargan y se vuelven violetas. Si me toca ahora corro peligro, esas uñas tienen veneno. Esquivo otro golpe por los pelos y me da una patada haciendo que me estrelle contra la pared que hay al lado de la puerta por la que están saliendo los chicos. Se me quedan mirando mientras mi rabia aumenta al igual que mis dientes y mis uñas; a la mierda que me descubran, tengo que parar a Marye. Me lanzo contra ella y la agarro de ambas manos mientras forcejeamos. Ambas somos arrastradas por la fuerza de la otra pero no nos caemos, a Marye le comienzan a salir los dientes largos y sus ojos se están volviendo amarillos. Abre la boca y emite un rugido que me lanza por los aires de nuevo. Mierda, que vengan rápido por favor no aguantaré mucho más. Me levanto a duras penas del montón de troncos para leña en el que aterricé y la miro a los ojos. Está oliendo el miedo y la sangre de los chicos; y eso hace que se de la vuelta en dirección a ellos. Le estoy mirando las intenciones, mientras ella comienza a correr hacia ellos. YA ME HA HARTADO. Esta vez corro yo hacia ella y mi convierto en loba en plena carrera y salto encima de ella apartando a los chicos de sus garras y sacándola de su trayectoria. Estoy encima de ella y le lanzo un rugido lo más feroz que puedo y ella se queda quieta, pero rápidamente comienza a forcejear y se escurre por el medio de mis 4 patas. Se queda de pie delante mía y sigue inmóvil, intenta cerrar los puños pero no lo consigue. Cae de rodillas al suelo y se lleva las manos a la cabeza. Comienza a gritar mientras su transformación de lobo se empieza a formar. Como puro instinto protector me pongo delante de los chicos ( a varios metros) justo a tiempo para parar el ataque que lanza Marye. Una fuerte embestida contra mi cuerpo hace que me ponga aún más furiosa. Lanzo un rugido mientras hago fuerza para alejarla de los chicos. Se respira miedo y tensión en el aire, y huelo la presencia de mis compañeras acercándose a toda velocidad. Bien, ahora solo tengo que aguantar un poco más. Empujo mucho más y logro apartarla algo más de los chicos. Escucho como las chicas llaman por mi.